A día de hoy se pueden definir rectángulos, círculos y rombos para definir regiones de estimulación. Al estar pensado para láminas 2D y proyectar la forma en el eje Z, se excluye la posibilidad de definir focos de estímulo relevanntes en láminas 3D y geometrías arbitrarias.
El benchmark de Niederer2011 es el ejemplo más básico que puede beneficiarse de esta funcionalidad, además de la posibilidad de insertar volúmenes en mallas ventriculares sin preocuparse de los identificadores de los nodos implicados.

A día de hoy se pueden definir rectángulos, círculos y rombos para definir regiones de estimulación. Al estar pensado para láminas 2D y proyectar la forma en el eje Z, se excluye la posibilidad de definir focos de estímulo relevanntes en láminas 3D y geometrías arbitrarias.
El benchmark de Niederer2011 es el ejemplo más básico que puede beneficiarse de esta funcionalidad, además de la posibilidad de insertar volúmenes en mallas ventriculares sin preocuparse de los identificadores de los nodos implicados.